Cinco días, cien equipos y un solo gran desafío: el FenekRally 2025 puso en marcha los motores en el desierto de Marruecos, con las motos entre las grandes protagonistas. El amanecer sobre la región de Erfoud recibió a una larga caravana de pilotos sobre dos ruedas, coches, SSV y vehículos Overland procedentes de doce países, un mosaico de experiencias, estrategias y sueños listos para desafiar el desierto en una semana de navegación, resistencia y pura pasión.
La numerosa participación confirmó el crecimiento del rally y su capacidad de atraer a pilotos internacionales cada vez más fascinados por un recorrido que, con los años, ha consolidado una fuerte identidad. La edición 2025 se desarrolló a lo largo de más de 1.400 km, de los cuales 921 km fueron pruebas especiales, entre dunas infinitas, arena compacta, pedregales y tramos de navegación pura. El monitoreo satelital, la asistencia eficiente y un roadbook preciso garantizaron seguridad y ritmo constante, donde la constancia y la lucidez contaron tanto como la velocidad.
Del 17 al 21 de noviembre, cinco etapas pusieron a prueba a los pilotos en paisajes cambiantes y fascinantes: dunas modeladas por el viento, pistas borradas por la arena, pedregales exigentes para brazos y suspensiones y sectores técnicos que requirieron máxima concentración.
Primera etapa: El desierto no espera
La salida con 283 km por delante, 207 de ellos de especial, introdujeron a los pilotos en todo el repertorio de terrenos del desierto marroquí. Las pistas rápidas permitieron encontrar ritmo desde el inicio, pero los waypoints, las zonas técnicas y los sectores arenosos exigieron atención constante. En el km 42, un “río” de arena puso a prueba la capacidad de controlar la moto y la resistencia física. En la segunda parte, pistas estrechas e irregulares seleccionaron a los más preparados, mientras el vivac de Erfoud recibió a pilotos exhaustos pero satisfechos por haber superado el primer desafío.
Segunda etapa: Selección natural
La especial de 209 km, dentro de un total de 324 km, alternó pistas rápidas, dunas profundas y pasos técnicos que exigieron precisión absoluta y navegación impecable. La arena premió a quienes supieron “flotar” con ligereza, mientras los pedregales pusieron a prueba máquinas y pilotos. El enlace final hacia el Kasbah Cergui de Erfoud ofreció un breve respiro, pero la clasificación comenzó ya a definirse.
Tercera etapa: El punto de inflexión
Más de 300 km convirtieron la jornada en una verdadera prueba de resistencia para motos y pilotos. Las dunas, protagonistas absolutas, obligaron a equilibrar velocidad y trazada. Cada elección podía marcar la diferencia: un error significaba perder minutos clave, mientras una trazada perfecta premiaba con avanzar a buen ritmo. Esta etapa reveló a los verdaderos aspirantes al podio.
Cuarta etapa: Cuando decide la arena
Pistas rápidas, fuera de pista, dunas técnicas y pedregales se alternaron sin tregua. Los pilotos tuvieron que mantener concentración y fuerza física mientras las motos se enfrentaban a la arena y al terreno irregular. De vuelta en Erfoud, los rostros mostraban cansancio, pero también la satisfacción de haber completado una de las etapas más duras de la semana.
Quinta etapa: El último aliento
La etapa final, 176 km, combinó un tramo inicial de asfalto con las dunas infinitas de Merzouga. Elegir la trazada correcta significó ganar minutos decisivos para el podio. Al término de la especial, aplausos, abrazos y sonrisas celebraron la victoria, el esfuerzo y la determinación de todos los participantes.
Los ganadores de motos 2025
En la categoría MT1, el chileno Tomás de Gavardo (KTM – Club Aventura Touareg) no dejó espacio para las sorpresas. Con un tiempo total de 14h46’49”, se impuso con absoluta autoridad tras ganar las cinco etapas del rally, confirmando su excelente estado de forma y su creciente madurez deportiva. El francés Tom Deest (Fantic – Pays Basque Aventures) logró una sólida segunda posición, mostrando consistencia a lo largo de todo el recorrido. Cerró el podio la española Sara García (Yamaha – GPR Sport), tercera a 1h12’41”, destacando una vez más por su fiabilidad y capacidad para mantener un ritmo competitivo incluso en los tramos más técnicos.
En la categoría MT2, la victoria fue para el español Jaime Ros (Husqvarna – Dirt Wheels), que completó la prueba en 20h47’16” gracias a una actuación muy equilibrada y sin errores mayores, lo que le permitió controlar a sus perseguidores directos. El indio C.S. Santosh (Royal Enfield – Himalayan Rally Adventure) firmó un meritorio segundo puesto, reafirmando el avance competitivo de su equipo. La tercera posición quedó en manos del también español Antonio Ubis Díaz (KTM – Club Aventura Touareg), que realizó una carrera muy regular y supo aprovechar cada etapa para asegurar su lugar en el podio.
Un agradecimiento a todos
Cada kilómetro del FenekRally es fruto de un trabajo colectivo: pilotos, navegantes, mecánicos, equipos de asistencia, personal y servicios médicos hicieron posible esta edición. Una semana de adrenalina, pasión y espíritu de equipo que confirma que el desierto no es solo un lugar: es un desafío, para muchos irresistible.
Fuente y Fotos: FenekRally© / @goWMedia




















