Etapa 7. Riyadh – Al Duwadimi. Especial: 483 km. Enlace: 390 km.
Para el regreso de la jornada de descanso la organización no había preparado una etapa de adaptación, ni mucho menos. Esto es el Dakar. David Castera anunciaba una etapa con “muchos cambios de dirección, por lo que será difícil orientarse a través de los cañones. Y para finalizar, los largos tramos de dunas ayudarán a marcar la diferencia”.
A su llegada a la meta Javier Campos compartía sus impresiones: “Me costó bastante terminar esta etapa. Muy larga. De cuatrocientos ochenta y tres km. Los primeros ciento cincuenta con mucho dolor de espalda. Después me fue pasando pero en los últimos ochenta me volvió el dolor, que parece que tenga cuchillos en la espalda. Pude terminar pero estuve una media hora rodando de noche y ahora toca hacer el enlace.”
A pesar de la gran acumulación de km de una primera semana realmente dura, vemos a un Campos muy entero, anímica y físicamente y esperamos que con ayuda del fisioterapeuta, consiga controlar esos dolores de espalda. Tras nueve horas y veintitrés minutos de especial, Campos se clasificaba en la posición 107 de la General.
Etapa 8. Al Duwadimi – Hail. Especial: 458 km. Enlace: 220 km.
A primera hora de la mañana y desde la misma línea de salida de la especial, Campos compartía con sus seguidores el reparto de km de la jornada. “Hoy tuvimos unos ciento veinte de enlace para llegar a la salida. Tendremos un total de cuatrocientos sesenta de especial, con un enlace en medio y otro al finalizar de unos noventa, para llegar al vivac”.
Javier abandonaba la especial aquejado de fuertísimos dolores de espalda que lo inhabilitaban para pilotar en condiciones de seguridad. Después de cientos de km de sufrimiento tomaba la decisión de no abordar la segunda especial del día, con intención de retomar la carrera en la etapa 10. Esta alternativa permitiría a Campos acabar el Dakar en la categoría Experience, fuera de la clasificación ordinaria.
“Mi día ha sido un poco corto. Hice el enlace y el primer tramo cronometrado de unos trescientos km, y me volvió el dolor fuerte de espalda, así que tuve que parar. En el siguiente enlace ya me vine para el campamento. Hoy tampoco terminé.” y resignado por su lesión continuaba “Llevo con estos dolores desde el segundo día de carrera, llegando demasiado tarde porque me duele mucho y no puedo apretar. Son cosas que aquí en el Dakar están al orden del día. Esta es una lesión que creía solucionada, pero con la dureza de este rally se ve que no era así. Estoy tomando pastillas pero no me pasa. Mañana probaré con otro tratamiento, así que reengancharé en la etapa 10, si todo va bien.”
Hoy 15 de enero de 2024 se hacía el silencio en el campamento del Dakar. El piloto de motos Carles Falcón fallecía en España a consecuencia de su caída en la segunda etapa de este rally. Los mensajes cargados de dolor inundaban las redes sociales y los chats de la comunidad motera lloraban la pérdida de un gran piloto y mejor persona. Desde aquí transmitimos nuestro más sentido pésame a la familia y amigos. D.E.P.
Etapa 9. Hail – AlUla. Especial: 417 km. Enlace: 222 km.
Javier Campos se toma esta noventa etapa de descanso para probar un nuevo tratamiento y así reengancharse a la carrera en la etapa número diez de mañana. La organización tiene previstas hasta tres oportunidades por piloto para reengancharse a la carrera y Campos hace uso de su último cartucho. Desde el segundo día de la sexta etapa -48h-, nuestro piloto pasó a formar parte del Dakar Experience en cuanto decidió regresar al vivac aquejado de fuertes dolores de espalda.
Para un piloto amateur en su primera participación en el Dakar la clasificación es lo de menos. Javier sigue luchando para lograr la meta de esta aventura que realmente lo ha puesto al límite, haciendo aflorar una lesión que creía resuelta.
Etapa 10. AlUla – AlUla. Especial: 371 km. Enlace: 241 km.
Después de un frío enlace a horas intempestivas como viene siendo habitual, Campos se mostraba cauteloso antes de tomar la salida de esta décima etapa: “Aquí estamos. He puesto parches de calor y estoy tomando bastante medicina. A ver si puedo aguantar esta etapa y la de mañana para poder terminar. A ve que pasa.”
Cinco horas y cuarenta y seis minutos más tarde, Javier finalizaba una especial que recordará toda la vida. Con el orgullo de haber terminado a pesar de sus intensos dolores, le dedicaba esta etapa a todos sus amigos y seguidores del grupo de whatsapp que le han apoyado desde el principio. Con muchísima emoción e incapaz de contener las lágrimas, decía: “Chavales, ¡esta va por vosotros!. La disfruté muchísimo. Me duele mucho la espalda pero la terminé. ¡Esta va por vosotros!”, repetía.
Ya en el vivac, Campos se mostraba más sereno e ilusionado. Si logra finalizar la etapa de mañana, que será la penúltima de este Dakar, lo tiene hecho. “Hoy me ha ido muy bien. Con menos de dolor, así que pude disfrutar. Ahora el dolor es aguantable. El de estos días era algo fuera de serie. Pero hoy pude correr a mi ritmo y sin arriesgar demasiado. Mañana voy a salir con intención de terminar la etapa.” Y seguía describiéndola al detalle: “Había sitios complicados de piedras, pistas rápidas y otras bastante rápidas. Empecé a reconocer algunas piedras hasta darme cuenta de que por allí ya habíamos estado, así que el terreno también estaba delicado por la cantidad de vehículos que habían pasado. Fue duro, pero el cuerpo aguantó y la moto también. Los últimos cuarenta km fueron de caminos de arena muy marcados y la verdad que por ahí fui a fuego. A todo lo que podía dar, así que pase… los últimos km llorando como un perdido, por el dolor, por la satisfacción y por todo.” nos relataba Javier Campos con la satisfacción de haberse superado, disfrutado y logrado una etapa más de este durísimo rally.
Hoy Javier llegaba a rodar durante parte de la etapa en el top 70, lo que finalmente lo alzaba hasta la posición 86 de la misma, logrando su mejor clasificación general en la 105ª.
Etapa 11. AlUla – Yanbu. Especial: 420 km. Enlace: 107 km.
Hoy la salida de la especial estaba localizada a tan solo seis km del vivac, así que los pilotos no tendrían que sufrir el frío habitual de cada mañana. Campos compartía un vídeo en el que hacía un pequeño briefing de lo que sería la jornada: “Hoy tenemos cuatrocientos km de especial con arena, piedras, pistas rápidas, dunas bastante cortadas…” y se mantenía cauteloso “… y a ver cómo se va desarrollando todo” conocedor de que esta es una de las etapas advertidas por la organización, por su dureza.
Javier Campos entraba en la línea de meta acompañado de su compañero de equipo, mentor y amigo, Eduardo Iglesias, con el que había compartido sudor y lágrimas de este último desafío.
“¡Otra etapa más!. Me encantó pero fue muy complicada. Eran muchos km. Terminamos casi de noche. Había de todo. Ríos de piedras y pasos dificilísimos entre montañas. Hicimos enduro, trial y de todo para pasar por algunos sitios. Coincidí con Edu y fuimos casi todo el camino juntos. Los últimos 100 km se hicieron bastante duros y ahora al final perdimos dos waypoints, volvimos atrás, pero lo dejamos. Otra etapa más y mañana si Dios quiere, terminaremos.”
Javier acababa la etapa visiblemente emocionado y muy satisfecho. Sabe que mañana debería ser un mero trámite, pero también es consciente de que hasta la meta, no hay nada asegurado.
Etapa 12. Yanbu – Yanbu. Especial: 175 km. Enlace: 153 km.
Último día desde la línea de salida de la especial. Campos visiblemente feliz lanzaba un vídeo a su grupo de Whatsapp en el que además entraba Benavides padre, del que recibía felicitaciones por haber llegado hasta la última jornada de la carrera. Cerraba el vídeo con la esperanza del que ya lo tiene todo casi hecho: “Espero que no haya problemas y poder terminar esta aventura de deporte y sufrimiento, tanto del cuerpo como de la mente. De todo lo que os puedan decir de la dureza del Dakar…” y se quedaba sin palabras para simplemente decir: “es para vivirlo.”
Javier Campos lograba la línea de meta en Yanbu, a orillas del Mar Rojo, para recoger su reconocimiento como finalista de la categoría Experience, que saboreaba como si de una victoria se tratara.
“Esos últimos km al lado del mar… y ver que esto llegaba a su fin, fueron muy emocionantes. Finalmente pude conseguirlo y a pesar de esos dos días de parón, para mi esto es un triunfo. Es durísimo. Menos un par de días, el resto han sido terribles.” “Estoy muy contento por haberlo conseguido. No tengo medalla, pero para mi es como si la tuviera. Porque ha sido un sacrificio y un dolor encima de la moto… ya no solo por la espalda. Los brazos, las piernas, las manos. El cuerpo duele cada día.” e ironizaba diciendo “Esto es tan duro que si coges un catarro estás fuera” mientras se reía para acabar haciendo gala de su mejor retranca gallega “El que quiera venir, que se lo piense dos veces.”
Esta carrera no solo pone al límite las mecánicas. Javier Campos lo ha vivido en sus propias carnes. Una lesión que creía resuelta acabó por determinar su día a día, haciéndolo sufrir hasta límites insospechados que le impedían pilotar con un mínimo de seguridad. Pero si a Campos no le ha fallado algo, además de su moto, ha sido su cabeza. Ha demostrado tener una fortaleza mental intachable y una lucidez digna de un atleta para tomar las decisiones correctas en los mementos adecuados y así alcanzar el objetivo propuesto. A sus 54 años, Javier Campos Dono lograba terminar la carrera más dura del mundo del motor.
¡Grande Campiños!.
En memoria de Carles Falcón.
Fuente: Pablo Pillado, Fernando Campos; fotos: Javier Campos, Ingine Creators©





















