Tras dos temporadas con Kove marcadas por grandes actuaciones, pero con numerosos problemas técnicos, Mason Klein ha decidido cambiar de rumbo. El piloto estadounidense competirá en el Rally Dakar 2026 defendiendo los colores del HOTO Factory Racing, uno de los proyectos emergentes del rally raid internacional de un nuevo fabricante chino, que ya se pudo ver en la pasada edición, con varios pilotos, entre ellos el francés Xavier Flick, debutando en la clase Rally2.
El objetivo de Klein es claro: terminar el Dakar sin renunciar a su velocidad natural, pero evitando los problemas. Después de varios abandonos forzados en ediciones recientes, el californiano buscaba un proyecto que le ofreciera mayores garantías mecánicas. HOTO parece responder a esa necesidad con una moto que combina chasis de desarrollo propio y un motor derivado de KTM, una solución pensada para ganar en robustez.
En el box del equipo chino, Klein no estará solo, compartirá estructura con el checo Martin Michek y el piloto local Haoyu Shi, formando una alineación equilibrada entre experiencia y juventud que debutarán en la clase RallyGP, donde la marca pretende darse a conocer internacionalmente al máximo nivel.
Precisamente el checo Martin Michek, que también se estrena en este equipo chino, y después de probar la nueva HOTO 450 Rally, se ha propuesto un ambicioso objetivo, luchar por una posición entre los mejores.
Klein, considerado como uno de los pilotos más talentosos de su generación, dejó su huella en el Dakar desde su debut, con una victoria en Rally2 y un noveno puesto en la general, además de conquistar la categoría Rally2 del W2RC. Sin embargo, no ha logrado cruzar la meta final en las últimas tres ediciones del Dakar, pese a sumar una victoria de etapa en 2023.
Afrontar el Dakar con HOTO supone una apuesta valiente: llevar una marca joven a los primeros puestos frente a los grandes equipos oficiales. Un desafío ambicioso en el que Mason Klein confía en transformar su velocidad en resultados sólidos.
Mason Klein:
“Me machaqué el cuerpo en el Dakar 2025. Al regresar a casa, me tuve que operar de la rodilla y de ambos brazos. Llevo desde enero recuperándome. No ha sido fácil volver al nivel en el que me encontraba físicamente, pero a finales del verano logré subirme de nuevo a la moto. Tengo la rodilla mucho mejor y los brazos mejor que nunca, así que estoy contento. También he cogido algo de peso, así que ganaré en estabilidad en los tramos pedregosos y tendré un poco más de tracción en la rueda trasera. El único entorno en el que conviene ser más ligero es en las dunas y tampoco hay tantas este año. A nivel físico voy bien, pero llego al rally sin hacer pruebas. Uno de mis amigos de China me puso en contacto con HOTO, pensé que sería buena idea arriesgar y probar algo nuevo. Siempre llego al Dakar con la ambición de ganar, pero este año creo que con cruzar la meta final me valdría. Tengo que rematar la carrera. Espero que al tener este objetivo en mente en lugar de pelear por la victoria logre esquivar los problemas mecánicos. Es maravillosa esa sensación de poder pilotar cada día. Sé que lo puedo hacer bien en el Dakar, solo necesito una moto que me ayude a sortear la carrera. Me siento muy afortunado de poder participar otro año más con un equipo y una organización tan fantásticos. No es fácil hacer el Dakar, así que poder participar en el rally cinco veces… Me siento muy afortunado”.
Fuente: EM Trail© /A.S.O©/Charly López© Fotos: autoklub.cz© / Jan Altner©


















