La nueva Bultaco Rally GT 300 nace de la colaboración con Leonart Motor y será evolucionada y puesta a punto por los especialistas de Bultaco Racing mediante intensas pruebas en distintos desiertos. Además, la marca recupera la TSS 350 en una edición muy limitada de solo 29 unidades.
Bultaco es uno de los nombres históricos del motociclismo español, una marca ligada desde sus orígenes a la competición, la innovación y una manera muy personal de entender la moto. Hoy, ese espíritu vuelve a tomar forma en una nueva generación de Bultaco que recupera su legado para proyectarlo hacia el futuro, iniciando esta nueva etapa, que por cierto, no tiene nada que ver con aquel proyecto demasiado ambicioso a través de las motocicletas eléctricas y que no prosperó.
Inicialmente, se ha realizado una primera colaboración con la firma Leonart Motor, una marca nacida el 2004 que diseña y definen las especificaciones de sus motocicletas de baja cilindrada en Barcelona, y seguidamente se fabrican en China, con la idea de ser más prácticos y de mantener precios competitivos.
Una nueva etapa con la que pretenden mantener intactos valores como la pasión, el carácter y el espíritu aventurero, reinterpretándolos a través de nuevos modelos y nuevas formas de disfrutar de la moto. Bultaco vuelve a mirar hacia delante, aunque sin olvidar de dónde viene.
La nueva Bultaco Rally GT 300, que es una Trail con ciertas pretensiones en el off road, inicia una nueva etapa para la marca y un primer paso de un proyecto que acaba de comenzar. Es el primer modelo nacido de la colaboración con Leonart, desarrollado sobre la plataforma de la Leonart Rally 300 y en su recta final, sigue evolucionado con una puesta a punto específica Bultaco.
Pruebas en el Desierto
Con la idea de evolucionar y mejorar esta base, el objetivo de Bultaco es someter a la Rally GT 300 a un exigente test en el desierto. Tras su llegada al mercado, el modelo afronta ahora un exigente programa de pruebas destinado a demostrar sobre el terreno su fiabilidad, resistencia y durabilidad.
Primero afrontaron una ruta por Monegros, entre pistas rápidas, zonas pedregosas, roderas, desniveles, tierra suelta y superficies erosionadas, que les permitió concentrar en una misma jornada situaciones muy diferentes y evaluar el comportamiento de la moto ante continuos cambios de terreno.
Durante la prueba, uno de los aspectos más destacados fue el equilibrio entre el motor y el peso de la Rally GT 300. Su propulsor de cuatro tiempos ofrece una entrega progresiva y controlable, especialmente aprovechable a bajo y medio régimen. Una característica que permite gestionar mejor la tracción cuando el terreno pierde adherencia y que, al mismo tiempo, facilita mantener un ritmo sostenido sin exigir constantemente al piloto.
En las zonas más abiertas, la Rally GT 300 permitió rodar a buen ritmo con estabilidad y confianza. Cuando aparecieron piedras, roderas o rápidos cambios de dirección, la ligereza y manejabilidad del conjunto facilitaron el control de la moto.
La jornada permitió además probar diferentes configuraciones de escape y recoger información sobre su comportamiento en distintos regímenes de utilización, desde las pistas rápidas hasta los tramos más lentos y técnicos.
Fiabilidad y resistencia como objetivo
Las suspensiones fueron otro de los puntos sometidos a una prueba especialmente intensa. La variedad de terreno de Los Monegros permitió trabajar sobre el compromiso entre capacidad de absorción, precisión y adherencia. Para minimizar el riesgo de pinchazos, las motos utilizaron neumáticos con mousse, sometidos también a largas horas de funcionamiento y a importantes cambios de temperatura.
Pero el principal objetivo de la jornada no era buscar la máxima velocidad ni llevar la Rally GT 300 al límite durante unos pocos kilómetros. El verdadero examen consistía en comprobar cómo responde el conjunto después de horas de utilización y hasta qué punto puede mantener sus prestaciones, su comportamiento y su facilidad de conducción a medida que pasan los kilómetros.
En este tipo de pruebas, la fiabilidad no depende únicamente del motor. También intervienen la resistencia de todos los componentes, la capacidad de las suspensiones para mantener su comportamiento, la refrigeración, la transmisión y, especialmente, una ergonomía capaz de reducir la fatiga del piloto.
Tras 200 kilómetros en Los Monegros, la Rally GT 300 confirmó precisamente uno de los atributos que Bultaco quiere poner en valor: una moto ligera, equilibrada, cómoda y predecible, capaz de combinar un buen ritmo en pistas abiertas con facilidad de conducción cuando el terreno se complica. Por cierto, también será económica, con un precio base PVP de 3.999€.
Seguidamente su próximo reto será en Marruecos, con cuatro unidades de la Bultaco Rally GT 300, que seguirán el recorrido del Rally de Marruecos fuera de competición, como parte de un programa específico de prueba y desarrollo.
Marruecos se convertirá así en un nuevo banco de pruebas para Bultaco y en una oportunidad para demostrar, sobre el terreno y durante varios días consecutivos, hasta dónde puede llegar la Rally GT 300.
Bultaco también recupera la mítica TSS con solo 29 exclusivas unidades
Además de lanzar la Rally GT, Bultaco recupera una pieza histórica muy especial: la TSS, que llegará en una edición muy limitada.
Tras años de desarrollo y numerosas pruebas, tanto en banco como en circuito, Bultaco ha decidido fabricar artesanalmente una réplica de la histórica TSS de velocidad. Equipada con un motor de 350 cc dos tiempos, 60 cv y un peso de 103 kg, esta máquina de competición se producirá en solo 29 unidades, destinadas tanto a pilotos que quieran competir como a coleccionistas.
Fuente y Fotos: Bultaco© / Burnout Comunicación© / EM Trail©



















