Hace unos días, se celebró en Italia, la tercera prueba del Campeonato del Mundo de Hard Enduro con el Abestone, en las pintorescas montañas de La Toscana, una prueba que como era de esperar, fue muy exigente y técnica.
Nuevamente Pol Tarres, junto a su Yamaha Ténéré 700, siguió reescribiendo lo que es posible realizar con una moto bicilíndrica de aventura, entre sus manos, claro. En el Abestone Hard Enduro superó no solo un circuito artificial entre obstáculos tipo SuperEnduro, sino que también se enfrentó a senderos naturales con raíces, ríos con grandes piedras o subidas y bajas resbaladizas reservadas inicialmente solo para las ligeras motos de enduro de 2 tiempos… pero Pol, haciendo gala de su alto nivel, ha seguido demostrando no tener límites con su nueva Yamaha de aventura.
El sábado, compitiendo en la Silver Sprint Race 1, en medio de las Enduro tradicionales, finalizaba la carrera en una sorprendente 19ª posición, increíble teniendo en cuenta su diferencia mecánica, mientras que el domingo, salió a la final superando todas las dificultades y obstáculos, hasta que desafortunadamente, durante la última vuelta, golpeaba y rompía la cadena de su motocicleta, viéndose obligado a abandonar. A pesar de ello, demostraba nuevamente su nivel y de lo que son capaces este binomio, sobrepasando los teóricos límites de una motocicleta bicilíndrica de aventura.
Pol Tarrés, comentaba en sus redes:
“¿Os imaginas que en el 2019 alguien diría que con una T7 podría correr en un Mundial de Hard Enduro a este nivel? Todavía no entiendo el límite de esta moto… La Yamaha Ténéré 700 es, sin duda una obra de arte.
Abestone ha sido de las carreras más difíciles y bonitas de mi carrera deportiva, la Ténéré 700 ha demostrado no tener límites.”
Fuente y Fotos: Trece Racing Society© / EM Trail©

















