La última aventura de Pol Tarrés y su tribu: Una prueba definitiva de la Yamaha Ténéré 700 que convirtió a un novato de la montaña en un plusmarquista mundial, al alcanzar los 6.157,5 m de altitud con una bicilíndrica.
Soñando incansablemente con pilotar en vertical hasta el fin del mundo, Pol Tarrés, piloto oficial Yamaha de España, no tuvo más remedio que pasar a la acción. En un tiempo récord de tan solo tres meses, un sueño profético se convirtió en un proyecto creativo de Trece Racing Society y la productora The Who.
Encontrar algunas semanas en el calendario de competición de Pol ya era un logro por derecho propio. Salir de casa sin ninguna experiencia en las montañas o la gran altura es otra historia. Además, el ingeniero que se ocupó del mapeo de las motocicletas, dijo “De ninguna manera”. Obviamente, el equipo necesitaba mucha suerte y, como la fortuna favorece a los valientes, la tuvieron en abundancia.
Fiel a su obsesión por los caminos menos transitados, Pol volvió la mirada hacia el monte Mercedario. Algunos valientes de las dos ruedas suelen intentarlo por el volcán Ojo del Salado, que es más accesible. “El objetivo principal de nuestra expedición era poner a prueba la motocicleta y al piloto en las condiciones más duras posibles, siguiendo el estilo alpino durante todo el camino. El 12 de marzo despegué del campo base a 3000m de altura, para hacer 10km dormí en el campamento intermedio a 4500. El día 14 toqué el punto más alto jamás alcanzado con una bicilíndrica, 6157,5 metros. Cuando finalmente conseguí una conexión por radio, le dije a mi equipo que no podría continuar. Me di cuenta de que dejaron de respirar. Nunca me habían oído decir que no puedo. El monstruo rocoso literalmente se comió mi neumático y eso fue todo”, se ríe Pol. “Pero por lo demás, después de muchas secciones retorcidas que atravesé hasta ese punto, sabía que podía llegar a la cima ¡Hicimos algo gigantesco!”.
“Fue una especie de prueba de laboratorio en vivo”, agrega Javi Echevarría, hombre que se encuentra detrás de la cámara y gerente del equipo Trece. “No teníamos idea sobre la montaña y su imprevisibilidad. Incluso filmar fue muy complicado, pero el poco material que logramos obtener es ¡pura magia!.”
“La empresa Inka Expeditions hizo un plan de contingencia en caso de que algo saliera mal (se pusieron varios equipos de asistencia en el camino) y compartieron su sabiduría con nosotros, los novatos de la montaña. Estamos inmensamente agradecidos con Pablo Tetilla, jefe de Inka Expeditions, y su equipo, el guía de Pol, Bauty y Roxana, nuestra doctora. Lo hicimos sin un helicóptero de guardia y sin pruebas previas en alguna cámara hiperbárica, pero nunca lo lograríamos sin ellos”.
Una de las mayores incógnitas era cómo reaccionaría el cuerpo de Pol a las grandes altitudes combinadas con condiciones físicas extremadamente exigentes. “Por supuesto me cansé por la falta de oxígeno mientras empujaba la moto por la montaña. Quemé 20000 calorías cada día. Después de 5000m, las temperaturas bajaron hasta 20 grados bajo cero. Estaba sudando pero helado. Pero luego aparecieron vistas impresionantes que no puedo describir. Nunca me había sentido tan pequeño en toda mi vida. Allí no eres nada. Estando muy pendiente de cada movimiento, me olvidé del frío, la sed y la presión de no equivocarme. Pero la verdad es que la moto sufrió mucho más que nosotros. Con todos mis conocimientos de conducción y mecánica, ¡nunca hubiera imaginado que una moto pudiera resistir tanto! Por supuesto, cambiamos la configuración del mapeo de inyección, del estándar 5500 a 8000 m, pero por lo demás, simplemente dejamos la moto como estaba. Los ingenieros que participaron en el proyecto estaban en desacuerdo entre sí. Claro, ¿cómo puedes predecir algo que nunca se ha hecho antes?”.
No se puede, así que resumimos… El test de tortura de la moto demostró que la Yamaha Ténéné 700 está lista para los 7000m. Pol demostró una vez más que nació preparado: su viaje al Cerro Mercedario, una de las montañas más altas de los Andes, entra al libro Guinness World Records y le hizo anhelar MÁS. Y Javi consiguió la prueba de que esta historia no es de ciencia ficción, sino que dispone de un buen material documental.
Esto es lo que sucede cuando Trece Racing Society emprende una aventura sin experiencia ¿Qué podría pasar ahora que sí la tienen? Esperemos y veamos: el equipo volverá a las montañas antes de Navidad, pilotando y filmando.
La aventura continúa. Siempre
Fuente y Fotos:Trece Racing Society©




















